Pensiones BoteA diciembre de 2015, los activos administrados por las compañías de seguros de Vida alcanzaron los 46.700 millones de dólares y la prima de rentas vitalicias los 4.500 millones, representando cerca del 1,9% de PIB del país y un 62% de la prima total de la industria de seguros.

“El alza en la expectativa de Vida de la población es una realidad ineludible, razón por la cual los parámetros de los modelos de proyección de renta en la etapa de retiro que están ligadas a pensiones, deben adecuarse periódicamente para reflejar lo mejor posible la expectativa de vida de la población chilena”, detalla la agencia de comunicación. Además de los estudios de longevidad que realizan las propias aseguradoras para tarificar las rentas vitalicias, la Superintendencia de Pensiones y la Superintendencia de Valores y Seguros, en conjunto, están obligadas a desarrollar las tablas de mortalidad, sus adecuaciones y actualizaciones, con el objeto de establecer los requerimientos de reservas a constituir por futuras obligaciones ligadas a pensiones, tanto para las aseguradoras como administradoras de fondos de pensiones.

Suavizar los ajustes en reservas y en las futuras pensiones

El informe también pone de manifiesto que tras el último gran ajuste de tablas de mortalidad (2008), la revisión periódica de estas sobre la base de tablas dinámicas, ha permitido suavizar los ajustes en reservas y, por ende, en las pensiones futuras de las personas. Sin embargo, es importante entender que en la medida que la calidad de vida de la población continúe mejorando, la longevidad incorporada en las tablas de mortalidad continuará extendiéndose. “El efecto puro de una mayor expectativa de vida afectará sus pensiones dado que el mismo fondo acumulado debe ser repartido en un mayor número de meses de vida remanente. El último ajuste de tablas de mortalidad considera, en promedio, una mayor esperanza de vida de siete meses en hombres y 14 meses en mujeres”, confirma Fitch.

A partir del 1 de julio de 2016 entraron en vigencia las nuevas tablas de mortalidad con data al 2014 en reemplazo de las últimas vigentes con data al 2009 y 2006. Las estimaciones iniciales de la autoridad consideraban un rango de reducción en las futuras pensiones de entre 1,8% y 2,3%.

Paralelamente, -continua la agencia- el efecto en ajuste sobre la existencia de reservas a constituir por las compañías de seguros que mantienen reservas de rentas vitalicias representaría, a nivel de industria, unos 530 millones de dólares, equivalentes a 1,3% de las reservas totales de la industria de seguros de vida y 12,3% del patrimonio de dicho subgrupo a diciembre de 2015. De manera similar a los anteriores ajustes de las tablas de mortalidad, la mayoría de las aseguradoras se acogería a la constitución gradual del ajuste de reservas en un plazo de 6 años, el cual es coincidente con la máxima duración de las actuales tablas de mortalidad antes de una nueva actualización.