Desde la región africana llegan continuamente noticias de la escasez de alimentos y la violencia por el conflicto de Sur de Sudán, que actualmente mantiene a un tercio de los 12 millones de la población del país en riesgo de morir de hambre, de acuerdo con una advertencia de la Alimentación de las Naciones Unidas y la Organización para la Agricultura (FAO).

“Todavía hay una pequeña ventana para prevenir esta terrible crisis y que no degeneren en una catástrofe”, advierte Sue Lautze, responsable de la oficina de la FAO en el Sur de Sudán.

Bajo esta situación, nace un Pool de Seguros contra catástrofes de África y que se presenta, dada la capacidad de riesgo de África (ARC), bajo una agencia de mutuo establecido por la Unión Africana para ayudar a los estados miembros se vuelvan más resistentes a los fenómenos climáticos extremos y para proteger a la inseguridad alimentaria y las poblaciones.

“Tenemos más herramientas para aliviar y combatir los desastres que cuando estábamos en la década de 1980”, dice David Simmons, director general de Analytics de WILLIS RE.  “El objetivo de esta capacidad no es reemplazar los fondos de ayuda que fluyen después de una crisis importante, sino asegurarse de que haya suficientes fondos disponibles rápidamente para que se puedan tomar medidas para proteger los medios de subsistencia de los agricultores, por lo que su capacidad para volver a la normalidad lo antes posible”, detalla.

ARC ha emitido 135 millones de dólares en valor de las pólizas de seguro a un grupo de gobiernos africanos, que comprende inicialmente Kenia, Mauritania, Mozambique, Níger y Senegal. Los gobiernos de Alemania y Reino Unido han aportado el capital inicial y también son miembros fundadores de la inversión. Por su parte, WILLIS ha asegurado 55 millones de dólares de capacidad de reaseguro basado en índices para este pool.

En total hay 12 reaseguradoras en el programa, incluyendo MUNICH RE, SWISS RE, HANNOVER RE, RE ÁFRICA, así como CHAUCER y LIBERTY SINDICATES del mercado de LLOYD’S, informa este último en su página web.

“Al principio, cada país cubre un cultivo básico”, dice Simmons. “Con el tiempo pueden decidir segmentar el país y el segmento del índice por lo que funciona con diferentes cultivos en diferentes áreas”, concluye.