En este sentido, desde que se declara un siniestro por daños eléctricos, la compañía explica que activa todos los mecanismos de control en apertura y chequea los daños en los equipos para finalmente, si procede, facilitar a la aseguradora una solución reparadora frente a la indemnizadora, con el objetivo de ahorrar costes a la compañía. De acuerdo a sus estimaciones, de media, una solución especializada como la que proporciona la entidad en la actualidad, puede reducir un 30% el coste siniestral de una solución indemnizadora.

En una primera fase, el equipo de tramitadores especializados en la gestión integral de siniestros por daños eléctricos se encarga de realizar un doble peritaje telefónico, registrar y analizar la información y gestionar la intervención de un experto en este tipo de daño que realice pruebas de funcionamiento correcto de los equipos supuestamente dañados y lleve a cabo informes técnicos con fotografías in situ.

A continuación, si finalmente procede reparar el siniestro, la compañía procura una solución reparadora del equipo dañado que conlleva un ahorro de costes para la compañía aseguradora frente a una solución indemnizadora.