“Este pronóstico negativo refleja el impacto de la financiación propuesta para la adquisición de XL, que aumentará significativamente el apalancamiento financiero de AXA al menos a corto plazo, y el aumento significativo del importe del fondo de comercio en el balance del grupo”, detallan desde la agencia de calificación. Además, se añade, el negocio de XL, con un perfil crediticio más débil que el de AXA, es intrínsecamente volátil, con niveles moderados de rentabilidad en los últimos años”.

En todo caso, desde Moody's se destaca que la complementariedad y diversificación del negocio de XL, lo que mejorará “significativamente” la presencia de AXA en las líneas comerciales globales. Esto, junto con la propuesta de sacar a bolsa parte de sus operaciones en Estados Unidos, “reducirá la sensibilidad de AXA a los mercados financieros”.

Moody’s indica finalmente que la adquisición podría tener un impacto negativo en la solvencia de AXA, aunque propio grupo francés estima que su ratio de Solvencia II, como resultado de su rentabilidad operativa y de la salida a bolsa prevista en Estados Unidos, se sitúa entre el 190-200%, dentro del rango objetivo, aunque ligeramente por debajo del 205% de 2017.