La medida, obligatoria para los vehículos que circulen por carreteras federales, está orientada a garantizar los daños que se ocasionen, así como a cubrir los gastos médicos que se deriven del siniestro. Se considera que el cambio fortalecerá la seguridad en estas vías y reducirá los efectos dañinos en las vías, además de cubrir a los ciudadanos que se encuentren desprotegidos, dado que hoy en día únicamente uno de cada cuatro casos el causante del accidente puede cubrir los daños.

El presidente de la Comisión de Transporte, Juan Carlos Muñoz, ha manifestado que México tiene poca cultura de aseguramiento: “somos los únicos países en donde no es obligatorio contar con un seguro contra daños a terceros. De ahí la gran trascendencia de esta reforma”.

Pidió además que la normativa no se quede únicamente a nivel federal y los Estados también asuman cierta responsabilidad. Manifestó que el deseo es que “sea obligatorio en todos los gobiernos locales y que en cada Estado se legisle el tema para que yo, cuando circule en mi vehículo, sepa que mi patrimonio está asegurado si algún tercero me puede golpear o dañar mi patrimonio”.