Ese día el grupo anunció que en el segundo trimestre sus beneficios cayeron un 94%, hasta 64 millones de dólares (57 millones de euros), mientras que sus ingresos retrocedieron un 6%, hasta 15.244 millones de dólares (13.684 millones de euros).

Desde el grupo se reconoce el efecto que al respecto está suponiendo la política de tipos de interés históricamente bajos que mantienen la Reserva Federal y otros bancos centrales desde el año 2008 para hacer frente a la crisis financiera. Kandarian anticipó que, debido a que la rentabilidad de los bonos de deuda pública a largo plazo seguirá en niveles bajos “más tiempo de lo previsto”, las compañías de seguros se verán obligadas a tener que implementar cambios para adaptarse a este nuevo escenario. La aseguradora explicó que está estudiando distintas vías que incluyen una oferta pública de acciones, una división o una venta de esa división, que genera actualmente alrededor de un quinto de sus beneficios anuales.