Los ponentes indicaron que la empresa debe pensar “más allá de sus cuatro paredes”; es decir, hay que pensar en el escenario en el que se desenvuelve, sea éste nacional o internacional, por lo que se hace imprescindible disponer de políticas para proteger todo lo que le ocurre al trabajador. 

Se debe tener en cuenta tanto el origen del expatriado como su destino, así como su perfil, el momento en el que se va a desplazar y a dónde.  Además, los ponentes indicaron que el empresario tiene un deber de protección con sus empleados desplazados o expatriados.

Explicando el punto de la visión de las empresas, Pedreira señaló que los empresarios demandan que en la actualidad los corredores de seguros, por lo general, no prestan soluciones para los riesgos de expatriación “lo que resulta extraño teniendo en cuenta que cada vez somos más las empresas que afrontamos proyectos de internacionalización”.