Estas medidas se concentran en: mejorar la información que se entrega a los clientes sobre el impacto de su rentabilidad; establecer condiciones de igualdad entre los que cambian de fondo, y la tercera, dotar de mayor flexibilidad al fondo más conservador, el E, cuando los clientes cambian de fondo de manera masiva con la intención de mitigar el impacto sobre los precios de los activos locales.

Actualmente este fondo tiene opciones de inversión muy acotadas, especialmente en inversión extranjera. Bernstein ha propuesto que este fondo pueda optar a vehículos de inversión con un bajo componente de instrumentos restringidos hasta un 10%. Esta medida facilitará la inversión de activos en el exterior y que concluirá con mayor liquidez en los momentos de bonanza económica.

El regulador ha señalado que las medidas no incluyen restricciones a la libertad de los clientes para cambiarse de fondo, aunque ha recordado que el ahorro previsional debe abordarse con una mentalidad a largo plazo.