Esta decisión es consecuencia del expediente abierto a partir de la denuncia, en marzo de 2012, de Clínica Extremeña de la Salud y CES Asistencia Sanitaria contra IDC por la supuesta imposición de cláusulas de exclusividad a favor de la Clínica Capio Clideba de Badajoz. Los denunciantes consideran que se trata de un acto prohibido por la Ley de Defensa de la Competencia, ya que provoca una situación de “abuso de posición dominante”. Aducen que, en conjunto, las cinco aseguradoras tienen una cuota de mercado del 96% del seguro de Salud de la provincia de Badajoz.

Durante la tramitación del expediente, tanto ADESLAS como ASISA no han puesto ningún impedimento a la adopción de dicha medida cautelar. En el caso de esta última, reconoce que “se encuentra sin la posibilidad de acudir al mercado, con el fin de obtener las mejores condiciones posibles, al incluir una estipulación de exclusividad el contrato que tiene firmado con IDC, el cual tiene vigencia hasta el 31 de mayo de 2021”, por lo que solicita “que se adopte la medida cautelar propuesta y se deje sin efecto la citada estipulación”.

La denuncia se produjo a raíz de la apertura de Clínica Extremeña de la Salud, en enero de 2012. Entonces, sus responsables desconocían la existencia de dichas cláusulas de exclusividad. Esta situación, unida a la del mercado portugués (la clínica también trabaja con aseguradoras lusas), ha provocado una situación delicada para la clínica que está, en la actualidad, en situación de “preconcurso”.

Fuentes de la clínica contactadas por esta Redacción no descartan, una vez que la resolución sea definitiva, lo que podría demorarse aún más de un año, y se sancione ese supuesto “abuso de posición dominante”, demandar a IDC por lucro cesante.

Esta Redacción también ha intentado ponerse en contacto con IDC, la antigua Capio, sin éxito.