Entre las conclusiones del informe destaca que hay más madurez y desarrollo en las iniciativas emprendedoras españolas: un 9% tiene entre 3 y 5 años de vida (el doble que en 2016 y un 2% más que en Europa) y un 19% ya ha alcanzado el nivel de desarrollo 'growth' (frente a un 17% en 2016).

Igualmente, ha descendido el número de startups que han fallado, un 55% frente a un 62% del año anterior, y la cifra de startups vendidas que pasa de un 34% a un 29%. A partir de los datos analizados se concluye que casi la mitad (48%) de los emprendedores españoles lo son en serie, la misma cifra que en Europa, mientras que Latinoamérica aumenta hasta el 54%. Además, en nuestro país un 4% de emprendedores ha creado más de cuatro proyectos.

A nivel global, mientras que 6 de cada 10 emprendedores recurrentes decidieron apoyarse en una aceleradora en el proceso de creación de su startup y menos de la mitad de emprendedores noveles optó por esta fórmula. Asimismo, 3 de cada 10 vendieron su startup y un 26% continúa desarrollándola. Un 14% de startups ha conseguido un EBITDA positivo, cifra similar a los proyectos que aspiran cerrar este año con una facturación de entre 150.000 y 500.000 euros.

El informe también revela otros datos interesantes como la empleabilidad del emprendedor y realiza un retrato robot del emprendedor español: hombre de 36 años (en 2016 la edad media era de 34 años) con formación universitaria, principalmente ingeniero y de la rama de ciencias sociales y que, habitualmente, cuenta con una sólida trayectoria profesional antes de poner en marcha un proyecto.

Se emprende por oportunidad y no por necesidad

Según el informe, 8 de cada 10 emprendedores en nuestro país crean su propia startup para innovar tras detectar una oportunidad real de negocio. No es de extrañar, por tanto, que las iniciativas respondan a las principales demandas de innovación del mercado, relacionadas con Fintech, realidad aumentada, arte y diseño.

En cuanto a la figura de la mujer emprendedora, se pone de relieve que sigue siendo aún una asignatura pendiente. Las emprendedoras sólo representan el 18%, igual que la media europea. Las startups lideradas por mujeres fallan menos: sólo 3 de cada 10 fracasaron, frente al 58% de proyectos fundados por hombres.

COMPARTIR