El diario atribuye este exitoso porcentaje a una mera cuestión de tradición iniciada en los años posteriores a la Guerra Civil, marcados por las altas tasas de mortalidad en la zona en esos años y los escasos recursos económicos de la población. Recalca, además, que “suelen ser pólizas familiares, en las que el cabeza de familia incluye a sus descendientes, por lo que menudean los beneficiarios que lo son sin saberlo”.

La información recuerda que, según las estadísticas de UNESPA, un 44% de los españoles tiene una de estas pólizas en vigor, “casi veinte puntos menos que la media regional”. Subraya igualmente que las compañías de seguros se hacen cargo al año de unos 230.000 sepelios en España y que el precio de un entierro está entre los 3.500 y los 6.000 euros, dependiendo de la comunidad y del tipo de ceremonia que se quiera, según un estudio realizado por la Organización de Consumidores (OCU).