La Fundación también llama la atención sobre los fallos que se producen en el motor (32% en vehículos de gasolina y 25% en diésel) y  fallos que están relacionados con niveles de aceite inadecuados y con correas y manguitos desgastados, entre otros, pues si bien no provocan un accidente por sí mismos, pueden producir una avería que acabe en accidente si no se corrigen a tiempo.  

El director de Seguridad Vial de Fundación MAPFRE, Jesús Monclús, destaca al respecto que la posibilidad de que el vehículo presente cuatro o más defectos crece con la antigüedad del vehículo y los kilómetros recorridos. De este modo, "mientras que sólo un 6% de los vehículos con  menos de 86.000 kilómetros tiene cuatro o más defectos, ese porcentaje se incrementa hasta el 22% en los que tienen más de 190.000 kilómetros". También mantiene que "la condición técnica de un vehículo influye de manera directa en la seguridad vial, por lo que resulta muy importante conocer el estado del mismo para poder llevar a cabo las acciones correctoras pertinentes en el caso de que sean necesarias".

Islas Canarias, Castilla y León y Castilla La Mancha son las Comunidades donde los vehículos tienen más  deficiencias, que por lo general tienen que ver con fallos en el sistema de frenos, neumáticos gastados y un insuficiente mantenimiento del motor, que se manifiesta especialmente en niveles inadecuados de refrigerante y aceite, y en un mal estado de manguitos y correas. Por el contrario, los vehículos de Andalucía, Islas Baleares y Cataluña son los que presentan una menor proporción de defectos, en concreto entre el 24 y 38 % del total.