La situación es complicada, añaden, puesto que 3 de cada 100 lesionados por un accidente automovilístico adquieren una deuda que significa más del 100% de sus ingresos mensuales. Mientras que el 85% de las familias no aseguradas registran una disminución permanente de su nivel de vida.

El pasado año se registraron 3,4 millones de siniestros, de los que el 67% se pagaron por pólizas de Daños materiales, el 14,5% por robo total, el 13,75 por Responsabilidad Civil y el 3,8% por gastos médicos de ocupantes.