MARSH ha lanzado una serie de recomendaciones y consejos para el mundo empresarial ante los efectos de una posible pandemia de gripe porcina, tras declarar la OMS (Organización Mundial del Salud) el nivel 5 de alerta (implica la posibilidad de pandemia inminente). Y lo hace al constatar en una encuesta mundial que hasta el 73% de las empresas reconoce que está poco o nada preparada para afrontar esa situación de pandemia de gripe.

Sólo el 9% de las empresas encuestadas afirma estar realmente preparada para afrontar esos riesgos. Las empresas españolas se encuentran en la peor línea: “Hemos encontrado muy pocas compañías españolas que estén realmente preparadas para proteger a su personal o para garantizar la continuidad de sus operaciones en caso de pandemia”, explica Juan García Gay, responsable de Consultoría en Continuidad de Negocio de MARSH.

El broker considera que la situación afecta a empleados, clientes, proveedores, distribuidores, productos y cadena de suministro. Por ello, insiste en la importancia de contar con planes de continuidad de negocio, cuyos principales objetivos son minimizar de forma proactiva el impacto, realizar una comunicación exhaustiva, minimizar los picos de absentismo, tener un plan por si el virus se reactiva y adaptar constantemente la actividad empresarial y de la cadena de suministro.

Máximo nivel de alerta

También advierte de que si la OMS eleva el nivel de alerta al máximo (6), las empresas deberían tener previsto:

- Un Plan de Gestión de Crisis que incluya elementos adaptados a las circunstancias de esta pandemia, incluyendo pólizas de viaje, ubicación del personal, distancias interpersonales recomendadas, revisiones médicas y una amplia difusión y concienciación del plan y de sus procesos.

- Una política prevista de tele-trabajo y una alternativa a la plantilla para el caso de que un amplio porcentaje de nuestro capital humano se viera afectado por la pandemia.

- Una estrategia que contenga medidas especiales para evaluar la salud de la plantilla y la posible vuelta al trabajo de empleados infectados.

- Un procedimiento para tratar el impacto emocional que puede provocar el fallecimiento de algún familiar de nuestros empleados, así como de algún miembro de la plantilla.

- Un procedimiento para cerrar o reducir ordenadamente los servicios de la empresa en función de la demanda de nuestros clientes, la fuerza laboral con la que se cuente, el suministro de materias primas o los recursos energéticos.

- Procedimientos de continuidad para mantener las funciones clave que deben seguir en marcha.

- Estructuras y procesos que permitan trabajar de forma coordinada con otros proveedores, de forma que nuestro negocio pueda mantener los servicios y productos fundamentales.

Por último, recuerda que “según los protocolos establecidos por el Ministerio de Sanidad para las empresas en caso de pandemia, además de contar con un plan de continuidad de negocio, las empresas deben revisar su programa de seguros”. Las principales coberturas que señala son las de Responsabilidad Civil Patronal, Daños Materiales, Responsabilidad Civil de Producto, Responsabilidad Medioambiental, Asistencia en Viajes para Empresas y pólizas de cancelación e incomparecencia.

COMPARTIR