González destacó que el producto es “innovador y único” en el mundo, puesto que en otros países se puede encontrar el servicio de protección contra el terrorismo, “pero en ninguno existe la cobertura contra crimen organizado, sabotaje y fraude, juntos”. Aclaró también que en estas pólizas de seguros se especificará en cada caso qué se considerará como cada una de las coberturas: “todo acto de violencia provocado por razones o motivos políticos, religiosos, ideológicos, étnicos o de cualquier tipo”. Añadió también que la cobertura únicamente cubre a daños físicos y materiales; es decir, sólo afectan a aquellos “que ocurran en propiedades o bienes de los clientes que contraten el servicio, no así en caso de afectación al personal de la empresa”. Puso el ejemplo de que “si hay un enfrentamiento entre bandas u organizaciones criminales, y como resultado se dañan las instalaciones del asegurado, éstas estarían cubiertas; lo mismo sucede si se da un choque entre el crimen organizado y autoridades”, dijo.

PRIMAS

En relación a las primas no precisó las cantidades indicando que depende de muchos factores como los bienes totales del asegurado, los deducibles, el tipo de industria y las medidas de protección que se tengan en los negocios. Puntualizó que “es complicado hablar de una prima promedio; cada caso se tiene que analizar de forma particular, cada caso hay una suscripción independiente.”

En México, desde el año 2001 se excluyó de los contratos los daños provocados por actos terroristas. En otros países, como Colombia, se ofrecen pólizas contra terrorismo desde 1982.