La apuesta se enmarca en su decidida estrategia por la multicanalidad y el plan de expansión desplegado en la región y comenzará en países donde dispone ya de una "red agencial razonable", según detalla el consejero delegado de MAPFRE en América Latina, Rafael Casas como recoge ‘El Economista’

La irrupción tendrá lugar bajo la marca MAPFRE. "Hemos estudiado la posibilidad de actuar con VERTI en algún país, pero lo estamos posponiendo a que los mercados maduren", explica Casas, profundo conocedor de la región gracias a que lleva vinculado a ella, con distintas responsabilidades en el grupo MAPFRE, desde 1995.

La estrategia pilotada por Huertas hace especial énfasis en la multicanalidad para poner a disposición del cliente el canal de relación que mejor le acomode y la apuesta online actúa de palanca además para avanzar en el objetivo prioritario de crecimiento rentable fijado en el plan estratégico 2016-2018.

Bajo esta hoja de ruta, el grupo trabaja para exportar el modelo de seguro directo de VERTI a Estados Unidos y China, al considerarlo la herramienta ideal para crecer allí; y operará bajo la misma marca VERTI el negocio de DIRECT LINE adquirido en Alemania e Italia en 2014.

VERTI, a largo plazo

La filial fue lanzada en 2010 en España con menos productos, más simples y de precios muy competitivos, gracias a su liviana estructura, puesto que opera exclusivamente vía internet y teléfono. La marca online de MAPFRE con la que trabaja en varios países cuenta a su vez con el portfolio completo de seguros, permitiendo al cliente transaccionar indistintamente vía internet o teléfono, acudir a un gestor en las oficinas propias o a los centros de mediadores y entidades con las que mantiene acuerdos de distribución.

En Latinoamérica, la preocupación de contar con una extensa capilaridad para captar negocio y facilitar la relación con los clientes ha llevado a MAPFRE, precisamente, a firmar 2.164 alianzas de distribución con agentes financieros, como bancos; y no financieros, tales como grandes almacenes, compañías eléctricas o, incluso, farmacias.

La oferta online ensancha el potencial de abrir la red, al dar opción de acceder a los nuevos compradores digitales que surgen de forma incipiente en algunos países. A pesar de que el mercado de comercialización online es muy pequeño aún, MAPFRE ha decidido posicionarse y aspira a contratar de forma digital el 2% del nuevo negocio en los mercados seleccionados en un plazo de cinco años. "Partiendo de cero es una apuesta importante", subraya Casas.

El objetivo de MAPFRE, a escala grupo, es que el 7% de la facturación proceda del negocio digital en 2020, frente al 1% que suponía al arranque de 2015.

En América Latina, MAPFRE identifica además su esfuerzo por la innovación, en productos y servicios, pero también en canales de distribución, como un hecho diferencial que le surte de cierta ventaja.