El acuerdo ha sido presentado en la Embajada de España en París por el director financiero del grupo español, Fernando Mata, y el presidente de LFR, Olivier Johanet, en un acto en el que han participado también Alfonso Tena, ministro consejero y encargado de negocios de la Embajada de España en Francia, y María Paz Ramos Resa, consejera jefe de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Francia.

Ya en noviembre de 2017 la aseguradora anunció la entrada en el capital de LFR, para reforzar su compromiso con el avance y con la mejora de los criterios y estándares ambientales, sociales y de gobierno (ESG) dentro de sus propios procesos de inversión. "Somos una empresa comprometida con la sociedad y con el desarrollo sostenible, también en nuestra actuación como inversores. El acuerdo con LFR nos permite avanzar en este compromiso y complementar la experiencia y la propuesta de servicio en inversiones ambientales, sociales y de buen gobierno", afirma Mata.

Fundada en 2007, LFR, con sede en París y en torno a 185 millones de euros activos bajo gestión, es una boutique de inversión que cuenta con un historial muy reconocido en el sector como entidad especializada en los criterios sociales, económicos y medioambientales de inversión en las compañías.

La marca de la entidad vale casi 2.800 millones

Por otro lado, se ha conocido que la marca MAPFRE tiene un valor de 2.794 millones de euros, según la consultora internacional Brand Finance. La aseguradora se sitúa en el noveno lugar en el ranking de empresas españolas más valiosas, con un crecimiento del 17% de su valor respecto al pasado año.  La compañía se sitúa en el puesto 31 de las aseguradoras más valiosas del mundo.

El INCIBE alerta de una campaña de correos electrónicos fraudulentos que suplanta a MAPFRE

El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) ha alertado de una campaña fraudulenta de correos electrónicos que intenta suplantar a MAPFRE y de una aplicación falsa que se hace pasar por la aplicación móvil oficial de Bankia en el “Play Store”, según informa Efe.

En el caso de la compañía aseguradora, se trata de una campaña de ‘phishing’ que intenta suplantar su marca mediante un correo electrónico falso. Este correo simula la recepción de una supuesta solicitud de cambio de dirección postal, en caso de error solicita al usuario que envíe ciertos datos personales. Desde el instituto han explicado que la solución en ambos casos pasa por conectar tanto con la entidad bancaria como con la compañía aseguradora para informar de lo sucedido.

Por su parte, la ‘app’ fraudulenta que suplanta a la de Bankia tiene el objetivo de capturar el usuario y contraseña de la víctima, aparte de tener acceso a ciertos datos almacenados en el móvil y poder realizar ciertas acciones, a través de los permisos que solicita al instalar la aplicación.