La vocación global de la aseguradora parte de una serie de planes a medio plazo que se sustentan en fortalecer su crecimiento en el área regional norteamericana, constituida por Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico.

"La región aporta solo un 12% de la dimensión total de MAPFRE", por lo que "aspiramos a crecer de manera más intensa en esta región frente a otras regiones y convertirnos en una de las compañías punteras e innovadoras de este mercado", afirmó Huertas en una entrevista con la agencia de comunicación.

Para conseguir estos objetivos, MAPFRE ha puesto el foco en la digitalización de los sistemas y el uso de la tecnología para configurar herramientas que permitan "relacionarse muy directamente con el cliente y darle el servicio según sus peculiaridades". Huertas destacó la "orientación marcadamente tecnológica" de la compañía y la ayuda de esta herramienta para permitir una "relación muy directa con el cliente", capaz de "autoservirse", de dejar de ser, precisó, un "cliente anónimo".

La "transformación digital es uno de los cuatro pilares estratégicos de la compañía a nivel global. No es solo vender, es simplificar procesos, ahorrar costes y facilitar al cliente y mediador el control de la relación con la compañía", insistió.

Además, también quiso destacar que pretenden seguir "extendiendo" su presencia en Estados Unidos y ser "capaces de gestionar más productos que completen las necesidades del cliente tanto particular como empresarial".

Junto a esto, desde el grupo se tiene una ventaja añadida: la de operar ya en "mercados muy diferentes", como el europeo o latinoamericano, una "experiencia y sinergia" que dota de una "visión muy completa" la proyección de la aseguradora española en el mercado estadounidense.

Una experiencia consolidada, tras su "presencia líder en Latinoamérica", que hace de MAPFRE USA un "firme candidato" a la hora de "poder servir mejor" a la comunidad latina radicada en Estados Unidos, aunque, según aclaró, "no somos una compañía de nicho".