Se beneficiarán así de esta iniciativa centros como el Materno Insular de Las Palmas capital, Hospital Universitario de Canarias (HUC) de Tenerife y el Hospital Universitario de la Candelaria. En todos ellos se realizarán sesiones individuales o de grupo, atendiendo a las necesidades propias de cada paciente, con una duración que oscilará entre 15 y 60 minutos. Las familias tendrán la oportunidad de formar parte de la sesión, si así lo permiten o solicitan los pacientes.

El servicio –que según ha adelantado ABC es consecuencia de un convenio firmado entre MAPFRE y la Consejería canaria de Sanidad- está dirigido a personas en situación de enfermedad avanzada, con el fin de mejorar su calidad de vida, complementando la atención sanitaria que reciben en oncología y cuidados paliativos.

Entre otros objetivos, el proyecto intentará disminuir los niveles de estrés, miedo y ansiedad de los pacientes en tratamientos paliativos, estimular a nivel musical, visual y táctil, ayudar a los enfermos a expresar emociones y sentimientos a través de diferentes vías y atenuar los efectos negativos de la internación hospitalaria.