El objetivo de este proyecto es unir esfuerzos para analizar y cuantificar el  impacto económico y social que ocasionan las distintas brechas de género que actualmente siguen existiendo.

La iniciativa viene impulsada por la farmacéutica Merck,  que en 2014 ya participó en ‘Healthy women, healthy economy’. Su propuesta  ha encontrado ahora el apoyo de MAPFRE, Vodafone, Repsol, Meliá Hotels International, L’Oréal España, Mahou San Miguel y Solán de Cabras, así como BMW. Cada una de estas empresas se encargará de estudiar las diferencias que se viven en ámbitos como la salud, de ello se hará cargo Merck; las pensiones, que será nanalizadas por MAPFRE;  Vodafone se centrará en la investigación en el ámbito digital;  Repsol se ocupará de la brecha en la conciliación y la corresponsabilidad; Mahou San Miguel y Solán de Cabras se enfocarán en la del ocio;  Meliá Hotels International estudiará la desigualdad en el turismo; L’Oréal hará lo propio con el consumo; y BMW Group se centrará en el ámbito de la movilidad.

Esta división se ha realizado con la finalidad de poder trabajar en profundidad para publicar informes específicos, elaborados en colaboración con Analistas Financieros Internacionales (AFI), realizando un diagnóstico de la situación, así como una estimación económica del coste de oportunidad que, en términos de PIB, estas brechas suponen en España. Además, el grupo de empresas deja abierta la posibilidad de que empresas de otros sectores se unan para estudiar las desigualdades existentes en ámbitos adicionales como el empleo y los salarios, la educación, el medio rural, etc.

El acto de presentación, que se  celebró el pasado viernes pasado en Madrid y que estuvo conducido por  la periodista Montserrat Domínguez, comenzó con la intervención de Marieta Jiménez, presidenta y directora ejecutiva de Merck en España y presidenta de ClosinGap, que según subrayó que con la puesta en marcha de este  proyecto “queremos saber cuál es el coste de las diferencias en la salud de mujeres y hombres; es decir, cuánto dejamos de producir, como país, por la mayor prevalencia que determinadas enfermedades tienen especialmente en las mujeres”.

Por su parte, Belén Garijo, CEO de Merck Healthcare a nivel global, subrayó “el potencial que este programa ha demostrado desde su puesta en marcha y el orgullo de que sea España el primero en adaptarlo para poder extender esta experiencia a las circunstancias que se dan en la Unión Europea”.

Ana Polanco, directora del Comité Ejecutivo de ClosinGap, se encargó de ofrecer los datos de los que parten. Así, tomando como referencia las cifras oficiales, el diagnóstico inicial de algunas de las principales brechas que todavía existen en la sociedad, se puede ver que persiste “una mayor tasa de paro en mujeres que en hombres (17% frente a 13,7%), una mayor proporción de mujeres con ingresos menores o iguales al Salario Mínimo Interprofesional (17,8% de mujeres frente a 7,8% de hombres) o el  reparto desigual de las excedencias por cuidado de familiares, que siguen recayendo de forma abrumadora en las mujeres”. A lo que añadió que “todos estos hechos tienen una consecuencia adicional en las pensiones, donde la brecha entre mujeres y hombres llega a alcanzar el 40% en algún tramo de edad”.

Las pensiones de las mujeres son hasta un 40% más bajas que las que perciben los hombres

Antonio Huertas, presidente de MAPFRE,  participó en una mesa redonda junto con el resto de representantes de las siete empresas. El dirigente de la aseguradora llamó la atención sobre el hecho de que “las  mujeres no solo se incorporan más tarde a la vida laboral, sino que lo hacen con carreras de cotización discontinuas y, en ocasiones, percibiendo salarios más bajos que los hombres. Esto supone que cotizan menos a lo largo de su vida activa y, por tanto, sus pensiones son hasta un 40% más bajas”.  

De hecho la aseguradora se focalizará en analizar esta brecha de género, pues es consciente de que en una sociedad donde vamos a vivir cada vez más años, "esta situación no es aceptable ni para las mujeres ni para el país, porque la brecha de género en las pensiones lastra el crecimiento económico de los países". "Vamos a descubrir cuál es el coste de oportunidad que estamos desperdiciando y qué necesitamos hacer para corregirlo”, añadió.

El acto lo clausuró Soledad Murillo, secretaria de Estado de Igualdad, quien abogó por trabajar en la eliminación de las importantes diferencias que siguen existiendo a la hora de optar por el tipo de estudios, ya que en la formación académica que se elige radica una parte muy importante de la desigualdad. En la presentación de la iniciativa se dijo que ha llegado el momento de dejar los debates intelectuales y que no hay que seguir demorando el paso a la acción.