En cuanto al balance que hace de estos casi seis años en el cargo, afirma que la figura se está consolidando, “si en un principio había cierto recelo de los productores sobre esta figura, que no estaba prevista, ahora han dejado de tenerlo. Hemos firmado un convenio con la Fapasa (Federación de Asociaciones de Productores) y creemos que los productores serán los primeros apóstoles de la figura, ya que les permite tener una herramienta más a la hora de resolver divergencias entre asegurados y empresas. Y, a las 22 empresas participantes, les permite tener una ventaja más al formar parte del sistema, respecto de su competencia”.

Maiorano explica que la mitad de las causas derivadas desde la Justicia han terminado en conciliaciones entre las partes. “Eso es un reconocimiento a la figura del Defensor y, además, abre la posibilidad a que la Justicia favorezca estos acuerdos entre privados, ya que el reglamento original no lo suponía. Además, el rol de los productores también es clave, porque ellos saben que, ante una diferencia entre su asegurado y la compañía, pueden contar con alguien imparcial, que, además, les acelera los costes y plazos a la hora de reclamar”.

VENTAJAS DE LOS ASEGURADOS

“En caso que la situación sea favorable al asegurado, la compañía está obligada a cumplir con la decisión del Defensor. Caso contrario, el asegurado puede seguir reclamando por los canales que crea conveniente”, cometa el defensor del asegurado. Asimismo, explicó que “un 70% de los casos resueltos termina favorablemente a los asegurados. Entre ellos, 45% es por decisión directa del Defensor y, un 25%, es por vía indirecta, es decir, empresas que rectifican su pronunciamiento negativo”, asevera Luis Maiorano.

Para el asegurado “contar con esta herramienta de mediación es un adicional muy importante como argumento de venta de un seguro. Para quien firma la póliza, sabe que tiene esta instancia. Otro dato clave es que, cuando el Defensor ha resuelto a favor de las empresas, el asegurado no ha ido a reclamar a la Justicia”.