Según expresan las propias autoridades, están preocupadas por el hecho de que un número cada vez mayor de consumidores están comprando monedas virtuales “sin ser conscientes de los riesgos que conllevan”. Este tipo de activos, como el bitcoin, “están sujetos a una volatilidad extrema de los precios y han mostrado claros signos de burbuja de precios”. Se dejan claro: “Los consumidores que las compran deben ser conscientes de que existe un alto riesgo de que pierdan una gran cantidad, o incluso la totalidad, del dinero invertido”.

Intercambios no regulados

“Las monedas virtuales y los intercambios que los consumidores pueden realizar con ellas no están regulados por la legislación de la UE, lo que significa que los consumidores que las compran no se benefician de ninguna protección relacionada con los servicios financieros regulados”, señala el escrito de las autoridades y, como ejemplo de ello, cita el escrito que si un intercambio de capital de riesgo sale de la empresa o a los consumidores se les roba el dinero porque su cuenta está sujeta a un ciberataque, no existe ninguna ley de la UE que cubra sus pérdidas.

Asimismo, se recuerda que ciertos intercambios de capitales han sido objeto de graves problemas operativos en el pasado y durante estas interrupciones los consumidores no han podido comprar y vender sus monedas virtuales cuando querían, por lo que han sufrido pérdidas debido a las fluctuaciones de precios durante el período de interrupción.

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