Pese a que la adquisición neta de activos financieros (compras menos ventas) por parte de los hogares fue ligeramente superior a la del año anterior (22.426 millones de euros), el retroceso se explica por el "notable ajuste de valor de la cartera de las familias por efecto mercado, en especial la de renta variable", según concreta la asociación.

El saldo final en seguros  y entidades de previsión social se situó al cierre del ejercicio en 242.621 millones de euros, lo que representa un aumento anual del 2,6%. Este tipo de activos fue de los pocos que subió en el volumen final, junto con tesorería  depósitos. De tal manera, los seguros representan un 11,3% del total de activos financieros, en lo que es su nivel histórico más alto desde 1985.

Los seguros, además, están entre los activos con adquisiciones netas en el año, con unas suscripciones por valor de 6.209 millones, solo superados por los flujos netos positivos de las instituciones de inversión colectiva (9.749 millones) y, en particular, los depósitos a la vista (24.192 millones), "en un entorno de elevada incertidumbre", concreta Inverco.

Cabe destacar, por último, que en 2018, las familias españolas redujeron su endeudamiento en casi dos puntos porcentuales de PIB y sus pasivos financieros suponen el 64,7% del PIB nacional (desde el 66,4% de diciembre de 2017). No obstante, el ritmo de variación del saldo total de pasivos financieros, se coloca en tasa positiva del 0,9% interanual.