Paola Serrano, directora de Aviación y Transporte de MAPFRE GLOBAL RISKS, y Peña Solano, gerente de Control de Gestión, Presupuestos y Seguros de Hispasat, han participado en un webinar organizado por Fundación MAPFRE, en el que se han puesto de manifiesto la evolución de esta industria, sus riesgos y las próximas tendencias de este sector.

Serrano ha destacado que en los orígenes de la conquista del espacio, los gobiernos eran los únicos protagonistas de la actividad espacial y los únicos responsables a la hora de asumir los daños y los costes si algo no salía según lo planeado. “Los seguros para satélites se encuentran en plena evolución. Hablamos de cerca de 40 compañías aseguradoras, entre ellas MAPFRE, que son las que actualmente se reparten los riesgos aeroespaciales”.

Sobre la evolución de Hispasat se ha referido Solano, quien ha indicado que el operador español de satélites de telecomunicaciones era una entidad pública hasta mediados de los años 90, momento en el que se produjo la liberalización del sector y tuvo que transformarse. “Desde entonces compite en el mercado con el resto de operadores y se ha convertido en una empresa líder en la distribución de contenidos en español y portugués”, señaló.

Ambas expertas han subrayado que en la actualidad miles de satélites se encuentran operativos, cifra que podría dispararse debido a la nueva tendencia que se está produciendo en esta industria y que está marcada por el lanzamiento múltiple de satélites. “Es importante que esta nueva tendencia, que implica nuevos riesgos, esté respaldada por nuevas soluciones aseguradoras”, subrayaron.

El sector aeroespacial invierte 30.000 millones de euros en asegurar los 300 satélites que hay en la tierra

La gran importancia que en estos momentos cobra la gestión de riesgos en una compañía como es Hispasat fue uno de los puntos sobre los que hizo hincapié Solano. Esto se debe principalmente a que sus activos operativos, los satélites, se encuentran en ubicaciones inaccesibles en las que no es posible realizar ningún tipo de reparación “in situ”. “Por este motivo, ha señalado, un año antes de la fecha prevista para un lanzamiento, y una vez cerrado el diseño técnico del satélite, se planifican actividades para contratar los seguros, que comienzan con una presentación del riesgo al mercado asegurador de espacio”.

En este sentido, Serrano se ha referido a los dos momentos críticos que delimitan las coberturas en los satélites, que son el lanzamiento y la vida en órbita.  “En la fase de lanzamiento, ha indicado, se cubre el momento de mayor riesgo en la operación del satélite, que puede llegar a ser hasta de 40 minutos. También está la fase de vida en órbita, cuya cobertura tiene una duración de 12 meses y se renueva anualmente hasta completar la vida útil del satélite, que suele ser de 15 años”.

Serrano también ha destacado que en el cielo orbitan cerca de 300 aparatos cuya cobertura asciende a 30.000 millones de euros en primas y que la mejora de la tecnología ha provocado que disminuyan los fallos. “A finales de los 90, el coste de los seguros en el momento del lanzamiento oscilaba entre el 20% y el 25%. Hoy esa horquilla se ha reducido al 5% y 7%”, remarcó la directiva de MAPFRE GLOBAL RISKS.