González de Frutos participo ayer en un seminario en Madrid de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la Asociación de Supervisores de Seguros de América Latina (ASSAL) y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) de España. “La leal colaboración entre el ámbito público y privado, engarzado precisamente por la presencia de un miembro experto y conocedor de ambos ámbitos como es el supervisor de seguros, garantiza, en el diseño de una obligación de aseguramiento, que las coberturas incluidas en el seguro son las que verdaderamente son necesarias para que mediante el mismo se establezca una protección eficiente; y, al tiempo, se garantiza que las primas fijadas son razonables de acuerdo con la gestión del riesgo que deberán hacer los aseguradores y, al mismo tiempo, aceptables por parte de quienes habrán de pagarlas”, comentó la presidenta.

“El supervisor de seguros –desgranó- no deja de ser una persona de la función pública cuyo día a día se consume en dialogar con personas de la función privada. El supervisor de seguros es una bisagra, un elemento que está ahí para hacer coherentes los postulados de unos y de otros en la construcción de esquemas beneficiosos para todos”. Por lo tanto, la colaboración público-privada permitiría generar “sistemas bien engrasados, que funcionen adecuadamente”.

Microseguros

El trabajo conjunto entre aseguradoras y supervisores también tiene recorrido, según González de Frutos, en el ámbito de las microfinanzas aplicadas a los seguros. “Creo que en aquellos países donde se han desarrollado figuras de microseguro se puede hablar de colaboraciones modélicas entre aseguradores y supervisores, que le están permitiendo a los microseguros, y también a los seguros inclusivos, aportar cada vez mayor valor añadido a las sociedades y las economías en las que actúan”.

La presidenta de FIDES explicó a los ponentes participantes en el seminario las bondades de sistemas de colaboración público-privada que se dan en España, como son los casos de AGROSEGURO, dentro del sistema de seguros agrarios, y del Consorcio de Compensación de Seguros, para, entre otras funciones, la cobertura de riesgos extraordinarios.

“El Seguro comporta por esencia una espiral virtuosa”

La presidenta de UNESPA y FIDES, Pilar González de Frutos, defendió también el valor del Seguro como factor de estabilización de la sociedad y de la economía en la que actúa y la importancia que genera para que agentes económicos y sociales adquieran “certeza”.

“Una sociedad asegurada sabe que no puede evitar la desgracia, pero sí puede recuperarse rápidamente de sus consecuencias. Eso, automáticamente, hace a los sistemas económicos más arriesgados y eficientes. Crecen más. Y como crecen más, adquieren mayor capacidad de protegerse. Entonces se protegen más y haciendo eso se vuelven todavía más eficientes y arriesgados. El Seguro comporta por esencia una espiral virtuosa”, afirmó.

Enlazando con esta idea de estabilización, destacó que la institución aseguradora cada vez tiene que ver más “con la agilización en su tramitación de siniestros”. “Es evidente que una actividad aseguradora que gestiona sus siniestros con eficiencia ahorra costes, beneficio que, por otra parte, repercute al cliente”. Es más, añadió, “agilizando la tramitación de siniestros, el asegurador libera recursos para consolidar una evolución que es generalizada en todo el mundo: la evolución hacia la prestación de servicios”.

“Hoy por hoy, la ambición del seguro es cada vez más resolver problemas, no indemnizarlos”, y concluyó: “La pulsión del seguro es, cada vez más, convertirse en una eficiente plataforma de servicios. Para ello, la agilización de siniestros es fundamental”.