La razón principal de esta situación es la insuficiente penetración del seguro de Vida entre los consumidores, que lo consideran demasiado caro. En este sentido, el informe de SWISS RE muestra que los países de la zona euro, donde los niveles de conocimiento de los productos de Vida son relativamente buenos, los consumidores están dispuestos a pagar entre 22 y 30 euros al mes por un seguro de Vida de 100.000 euros. Según se indica en el estudio, “la industria aseguradora debe ver que incluso un bajo nivel de cobertura es mejor que nada. Los consumidores a menudo están dispuestos a dejar de lado pequeñas cantidades para prever situaciones difíciles en el futuro”.

Para SWISS RE, la industria aseguradora debe buscar el desarrollo de productos, para cubrir este déficit, teniendo en cuenta la sensibilidad de los consumidores hacia el precio. Además, de avanzar hacia productos más fáciles de entender, y sector y los gobiernos deben trabajar juntos para crear conciencia de los beneficios de estos productos para los consumidores.

“Tenemos que educar a los consumidores en el ámbito de los seguros de Vida y garantizarnos que saben que los cambios en los sistemas de protección social podrían afectar a sus propias circunstancias. Esto asegurará que tienen la información necesaria para buscar soluciones complementarias”, comenta Bruce Hodkinson, responsable del grupo para Europa Continental de Vida y Salud. “Es importante que exista un primer enfoque hacia la comprensión de las necesidades del consumidor y en proporcionar un valor para que se destine dinero a cubrir estas necesidades. Esta es una oportunidad para nuestra industria para aumentar nuestra visibilidad entre el público en general y demostrar nuestro potencial”, añade.