Celso Soares, presidente de la Comisión de Líneas Financieras de FenSeg, abrió el primer panel sobre ‘Deberes Fiduciarios y responsabilidades de los directores’, con el siguiente planteamiento: ¿Qué es lo que impide que las acciones de los accionistas minoritarios contra los administradores generaren pérdidas en sus inversiones? Actualmente, a pesar del activismo de las minorías, no hay un volumen considerable de demandas en contra de los directores de una empresa. Normalmente, cuando los minoritarios se sienten agraviados, recurren a la Comisión de Valores Mobiliarios (CVM), que inicia un proceso de investigación. En EE.UU., y más recientemente en Australia, es más común observar noticias sobre las minorías moviendo acciones civiles colectivas para cobrar las indemnizaciones de los administradores.

La respuesta vino del abogado Marcelo Vieira von Adamek: “De hecho, el fortalecimiento de los derechos de los accionistas minoritarios en las diversas leyes locales no se traduce en un aumento de las acciones”. A su juicio, esto se debe a cinco razones.

En primer lugar, las dificultades del sistema para juzgar la responsabilidad. “Los minoritarios tienen que probar el daño. La conducta antijurídica no es fácil de ser presentada en los tribunales”, explicó. La segunda causa es la cuestión de la ley societaria que exige que para que el administrador sea responsabilizado, es necesario que se convoque una junta general para la deliberación de la acción procesal. El tercer obstáculo es la falta de previsión de estímulo para que el accionista promueva la responsabilidad del gerente. “El accionista, además de tener que promover la acción por sí sola y correr con los gastos del proceso, tiene un beneficio limitado a su participación, un valor que generalmente acaba sin compensar los costes del proceso”, dijo. La cuarta causa citada señala que la ley prevé la exoneración de la responsabilidad civil demasiado grande. Una vez aprobadas las cuentas de los estados financieros, el administrador está libre de responsabilidad. Y, por último, dice Adamek, los problemas de insuficiencia patrimonial de los administradores. “A menudo, el administrador no tiene las condiciones para resarcir los daños causados. El controlador también puede no tener patrimonio suficiente para compensar el daño”, incide.

¿La solución sería entonces realizar cambios regulatorios para que los accionistas minoritarios logren el resarcimiento de una mala gestión? Alexandre Pinheiro, superintendente general de la CVM, considera que no. A su juicio, la CVM ofrece facilidades a los minoritarios: “Pueden entrar en nuestro portal y realizar la reclamación por email, desencadenando una investigación sin costes para el accionista”, afirmó. Si fuera constatado un problema, el órgano regulador tomará las medidas necesarias para punir a los administradores sin que tenga coste para los minoritarios.

Generalmente las investigaciones de la CVM terminan en multas o términos de compromiso. Las pólizas, hasta inicios de 2012, pagaban las multas para los administradores, pero la Susep prohibió esa cobertura al entender que el sector no puede dar cobertura a las multas porque esto acabaría incentivando el comportamiento irresponsable de los administradores. Las aseguradoras pagan, no obstante, los valores acordados en los términos de compromiso determinados por la CVM.

Álvaro Igreja, ejecutivo de WILLIS, dijo que a pesar de los desafíos, la demanda por seguros de Responsabilidad Civil de D&O, está al alza. “Tenemos cerrada una decena de pólizas por mes. Los fondos de inversión son los que más se cuestionan las acciones de los administradores, representando los minoritarios la preocupación por el correcto pago de dividendos o las decisiones adoptadas en las asambleas”, concluyó.