“A raíz del gobierno de Álvaro Uribe, los eventos terroristas disminuyeron, y por ende, las primas para este tipo de coberturas también lo hicieron, al tiempo que se incrementaron los límites. Pero con el cambio de gobierno y los últimos hechos, se ha presentado una expectativa de los mercados de los reaseguradores internacionales, que respaldan este tipo de pólizas, que estipulan que, de seguir el entorno con más afectaciones a la seguridad, los amparos de sabotaje y terrorismo podrían subir hasta un 20%”, explicó al diario ‘La República’ el subgerente nacional de property de DELIMA MARSH, Pablo Javier Cuevas.

Sobre esto coincidió el presidente de AON COLOMBIA, José Luis Plana Villaroel, que afirmó que acorde al estudio sobre riesgo político a nivel mundial que se desarrolla en Londres, Colombia ha pasado de ser un país en la franja roja antes de Uribe, a unos niveles estables en su Gobierno, para luego, con la llegada de Santos, subir de nuevo un escaño en la percepción de riesgo. “Lo que vemos es que de seguir así, es probable que aumenten las tasas de las pólizas de terrorismo, aunque es claro que esto no se generará de un día para otro, es un proceso a largo plazo, a menos que se produzca una escalada violenta en las ciudades”, reiteró Plana Villaroel.

Sin embargo, existen agentes del sector que aunque reconocen que estos hechos son trágicos y vulneran la estabilidad política, aún no se ha llegado a límites en los que se pueda considerar un aumento del precio. Así, el presidente de ALLIANZ COLOMBIA, Ignacio Borja, matizó que “si bien es cierto que han existido eventos terroristas en los últimos días, estos no alcanzan a tener la repercusión necesaria para considerar un aumento en el valor de las primas de este tipo de amparo”.

Aunque en Colombia no existe un seguro específico contra estos siniestros, sí se ofrecen al usuario amparos adicionales o coberturas, las cuales son adquiridas principalmente por empresas e instituciones gubernamentales, con precios y condiciones especiales. “Estas coberturas, para las industrias o sectores con un perfil de riesgo más alto, se confeccionan de acuerdo a las necesidades especificas del cliente, y ésta generalmente sí tiene un valor mucho más significativo dependiendo de si la organización es gubernamental o privada, si se encuentra en zonas urbanas o del campo, si es grande o chica, de su tipo de actividad y si se asegura una sede o varias”, explicó Cuevas.

Y es que casi todos los productos del mercado incluyen una cobertura para sabotaje y terrorismo con condiciones especificas, por lo cual el precio puede variar ampliamente, desde un costo marginal, que no repercute en el valor de la póliza general y es para personas sin alto perfil de riesgo, hasta las grandes organizaciones, donde el valor se incrementa y puede alcanzar rangos de entre 250.000 dólares a 500.000 dólares.