Es la principal conclusión del informe publicado el viernes por el ‘Joint Committee’, organismo comunitario en el que están representados los tres supervisores europeos: banca, valores y seguros.

En comparación con el informe presentado por este grupo en septiembre de 2012, los riesgos a corto plazo del sistema financiero realizados con la crisis de deuda de la zona euro (especialmente para el financiamiento del sector bancario) han disminuido en general, con la mejora de la confianza del mercado. “Sin embargo, las instituciones financieras, en particular los bancos, siguen siendo vulnerables a un cambio repentino de la coyuntura. También ha habido retrasos en algunas de las respuestas políticas clave (como Solvencia II), que pueden incrementar más algunos de los riesgos a largo plazo que pone de relieve este informe”, se indica en el resumen ejecutivo del mismo.

La mayoría de riesgos para el sector financiero tienen que ver todavía con las débiles previsiones macroeconómicas de la Unión Europea, sin olvidar otras amenazas como los bajos tipos de interés o el riesgo de una mayor fragmentación del mercado único.

Un problema particular que se destaca en el informe relación al sector asegurador, debido a las demoras en los trabajos de convergencia del IASB y de Solvencia II, “es la continua ausencia de normas contables armonizados en la UE y en las normas reguladoras de valoración”, se detalla.