El informe intenta ver más allá del objetivo inmediato del reaseguro sobre las tasas de renovación y los retornos de inversión, como son los diferentes cambios en otras áreas de desarrollo, que van desde los cambios en la inversión y el crecimiento global para una mayor retención a la convergencia del mercado de capitales, las expectativas de los clientes más exigentes, el crecimiento de la computación del poder y la disponibilidad de datos y una mayor intervención del gobierno.

De esta forma, PwC explica que las líneas entre los seguros y reaseguros también se están difuminando. Los atributos para el éxito e incluso para lo que entendemos por «reaseguro» podrían transformarse como resultado de esta situación. “Recomendamos a los reaseguradores que deben estar cerca de las necesidades del cliente con el fin de tener las mayores posibilidades de obtener y conservar negocios. Como las expectativas del cliente y las fuentes de capacidad siguen evolucionando, el mercado va a exigir soluciones más especializadas, creativas, y las empresas tendrán que centrarse en el conocimiento del riesgo y la innovación para destacar entre los competidores”, explica el informe.

De esta forma, el informe pone de manifiesto que los reaseguradores deben ahora competir por algo más que los precios, y para ello, deben aprovechar la experiencia interna para acercarse a los clientes y entender sus necesidades.