En este período el seguro sufrió el impacto de la reforma previsional con la desaparición del las rentas vitalicias previsionales y el seguro de vida previsional, ramos de gran peso que reunían 11% de la producción total, tal y como se recoge en el informa de ‘Onda Seguro’. La pérdida de estas primas fue holgadamente compensada por el crecimiento de los dos mayores ramos (automotores y riesgos del trabajo) que pasaron de 12.000 millones de pesos (2.502 millones de dólares) a 36.000 millones (7.507 millones de dólares) en concepto de primas.

No obstante a estos se sumaron otras franjas de la actividad de menor peso relativo pero de gran importancia. Dando una muestra del avance de la seguridad social, accidentes personales muestra también un gran crecimiento en este período superior al 230%, que expresa, en gran medida, la protección recibida por trabajadores no incluidos en la cobertura de riesgos del trabajo. Según el informe, más espectacular fue el desarrollo de ramos relativamente nuevos en el país como crédito o salud, con una expansión superior a 360% y 350%, respectivamente.

Destaca por último el combinado familiar con un avance del 180% en estos cinco años, que muestra un fortalecimiento de la conciencia aseguradora en las familias. También debe mencionarse el crecimiento de vida y retiro superior al 120% y al 140%, respectivamente, ramos que van recuperando terreno después de la grave crisis de los años 2001 y 2002 que incluyó la pesificación forzosa de las carteras, afectando a esta cobertura como mecanismos de ahorro de largo plazo.