Sobre España, el informe prevé que el repunte económico se modere ligeramente, pero se mantenga sólido, con el consumo privado y la inversión como motores principales. Las exportaciones españolas continúan beneficiándose del repunte de la zona euro. Sin embargo, el informe recuerda que “el nivel de préstamos morosos se mantuvo alto en comparación con el de otros miembros de la Unión Europea”.

En el caso de Alemania se espera que mantenga su solidez como motor del crecimiento europeo, con una expansión económica que estará en el entorno del 2,4% en 2018 impulsada por el consumo privado, la inversión, el crecimiento de las exportaciones en la zona euro y el sólido crecimiento del crédito. Sin embargo, el informe advierte de que “la apreciación del euro se está convirtiendo lentamente en un viento en contra para el crecimiento de las exportaciones a destinos fuera de la zona del euro”. Además, la incertidumbre sobre el resultado del Brexit “arroja una sombra, ya que Reino Unido es el tercer mercado de exportación para Alemania”.

En Francia, tras varios años de débil crecimiento, se espera que en 2018 y 2019 este se sitúe en el entorno del 2%, un repunte impulsado por el crecimiento de las exportaciones, la confianza de empresas y consumidores, la menor presión fiscal a las empresas que respalda el crecimiento de la inversión y las reformas del mercado laboral que han incidido en la reducción del desempleo y el consumo de los hogares.

Para Reino Unido no se espera un deterioro del crecimiento en 2018. “Las exportaciones del Reino Unido se han beneficiado de una mayor competitividad internacional debido a la debilidad de la libra y la mayor demanda mundial”, remarca el informe.

Por último, para el caso de Italia, el informe recuerda que “siguen existiendo importantes los riesgos a la baja”, como la incertidumbre institucional, que amenazan la recuperación. A pesar de los esfuerzos de reforma, “la competitividad de Italia no ha mejorado significativamente en comparación con sus pares” de la Unión Europea.