Las conclusiones del informe se basan en una encuesta realizada a 600 familias residentes en España. La primer conclusión se centra en ¿Qué pasará cuando yo falte? Según este informe la cuestión que más preocupa a los padres es el futuro de sus hijos con discapacidad. Esta es la pregunta más recurrente que se formulan los participantes en la encuesta. En este sentido, cuando se pregunta a los encuestados si confían en que su hijo podrá trabajar en entornos laborales ordinarios (es decir, espacios no protegidos), un 61% responde de forma negativa, debido a la existencia de numerosos prejuicios y estereotipos que siguen dificultando la plena integración de las personas con dificultad. Además, un 17% declara que no cree que su hijo pueda trabajar debido a su elevado grado de afectación; El 78% de los padres no confía en que sus hijos con discapacidad puedan trabajar en un entorno normalizado en el futuro.

La segunda conclusión se centra en la inversión de 6.000 euros anuales en terapias. Las familias encuestadas invierten de media anual esta cantidad en terapias y tratamientos específicos para mejorar el desarrollo y calidad de vida de su hijo con discapacidad. Estas terapias son de muy diversa índole: cognitivas, conductuales, fisioterapias, del habla, ocupacionales… en las que el elemento central es muy variado, pudiendo ser el deporte, la equinoterapia, el ocio, los tratamientos farmacológicos, etc. En ocasiones, los apuros económicos vienen motivadas por las dificultades de las familias para conciliar su vida personal con la profesional. De hecho, el 38% de las familias con miembros con discapacidad se sustenta con un solo salario. “En muchos de estos casos, es debido a que uno de los cónyuges decide retirarse del mercado laboral para poder ocuparse plenamente de los cuidados que su hijo requiere”- afirma Myriam Ganado, coordinadora del Plan Familia de la Fundación Adecco.

Por último, destaca el informe que una solución sería el teletrabajo; un 75% de los empleados con hijos con discapacidad encuentra problemas para compaginar vida familiar y profesional. Dentro de este grupo, y atendiendo a aquellos que, por sus funciones, podrían ejercer su trabajo fuera de la empresa, la mayoría (91%) destaca que el teletrabajo sería, precisamente, la solución a los citados problemas de conciliación.