Según este ‘III Benchmark de Gestión de Riesgos en Latinoamérica’, la irrupción de nuevos competidores y modelos de negocios disruptivos, así como aquellos factores que pueden alterar la continuidad del negocio (como los ataques cibernéticos o los desastres naturales) son los riesgos que más preocupan a los gerentes latinoamericanos.

Además, la segunda preocupación en el corto plazo para los directivos en Latinoamérica son los riesgos emergentes en las empresas, cuyo manejo e importancia que se le otorga está cambiando. “Sin embargo, el 50% de las empresas de la región no está actualmente analizando y evaluando este riesgo, con el consiguiente impacto que puede tener en la continuidad de su negocio, reputación, clientes y empleados, lo que resulta altamente preocupante”, explica Gerardo Herrera, líder regional de Marsh Risk Consulting. 

Según el directivo, “en un mundo cada vez más complejo e interconectado, una de las claves para capturar oportunidades radica en nuestra capacidad de anticipación. Una gestión de riesgos innovadora e integrada en la estrategia del negocio no solo crea valor para la organización, sino que le permite transformar sus riesgos en ventajas competitivas reales y sostenibles”.

Por otro lado, otros riesgos identificados por los gerentes de riesgos en Latinoamérica, pero que ya no preocupan tanto como anteriormente, son: los riesgos financieros y los riesgos de talento humano.

Por sectores, los más avanzados en la valoración del riesgo emergente son el de Hidrocarburos, Energético y Servicios Públicos, Construcción/Infraestructuras y Transportes. Finalmente, el informe señala que los riesgos asociados a la corrupción, el riesgo sociopolítico y el reputacional (incluyendo la desinformación en redes sociales o fake news) cobran cada vez más importancia en la agenda de los directivos y gerentes de riesgos.