Es el mensaje principal que Antonio de Frutos, Head of ERM Internal Audit en BBVA, expuso en la edición de marzo de ‘Los Lunes del Instituto de Auditores Internos de España’.

Remarcó la utilidad de contar con un modelo de homogeneización en cualquier Dirección de Auditoría Interna, independientemente de su tamaño, aunque su forma y materialización tendrá que diseñarse ad hoc teniendo en cuenta las características de la organización, como el tamaño de la misma y sus necesidades. “Estos modelos son complejos, llevan tiempo y no son perfectos. Hay que calibrarlos y mejorarlos. Pero merece la pena el esfuerzo, ya que nos permite estar más tranquilos sobre la calidad de nuestro trabajo”, señaló.

A la hora de diseñar un modelo, el criterio experto del auditor interno es básico, pero tiene que estar estructurado o sujeto a reglas de materialidad o cuantificación.

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