Esta diferencia se explica, entre otras razones, por el hecho de que el 96% los viudos trabajaba antes del fallecimiento del cónyuge, mientras que en el caso de las mujeres solo lo hacía el 56%. Además, generalmente los varones aportan el 75% de los ingresos del hogar, que se sitúan en 2.344 euros mensuales.

Como detalló el consejero delegado de MAPFRE VIDA, Juan Fernández Palacios, en la presentación del trabajo, para 4 de cada 10 viudos, el principal cambio que se produce en su calidad de vida tras el fallecimiento de su cónyuge es el empeoramiento de su situación económica, una circunstancia que, en ocasiones, se produce incluso antes de enviudar, cuando la enfermedad del fallecido provoca un aumento de los gastos del hogar, hecho que ocurre en los hogares de 7 de cada 10 encuestados. El deterioro económico, además, se agudiza tras enviudar, sobre todo, en los hogares en los que viven hijos dependientes económicamente, que son 4 de cada 10.

Tras enviudar, una de cada tres personas recibió ingresos extraordinarios por importe medio de 52.700 euros. La mayoría de estos ingresos, el 38%, provienen de los seguros (el 28% de seguros de Vida y el 10% de otros seguros). Además, el capital recibido por los beneficiarios de los seguros de Vida se situó en 58.317 euros (5.617 euros más que la media de los ingresos extra). Tres de cada cuatro seguros de Vida incluía también indemnización por invalidez.

SEGURIDAD INFORMÁTICA

El 90% de los encuestados considera que sin un seguro de Vida su situación económica actual sería peor, lo que demuestra, según se remarca desde la aseguradora, que este producto “se presenta como una gran ayuda económica ante un cambio familiar tan importante como es la viudedad”. De hecho, casi el 50% de los encuestados no hubiese podido hacer frente a los gastos familiares si no hubiese tenido un seguro de Vida. Así, uno de cada cuatro cree que no podría asumir los gastos relacionados con los estudios de sus hijos, y el 9% estima que tendría que haberse puesto a trabajar inmediatamente después del fallecimiento de su cónyuge; el 8% cree que no podría pagar la hipoteca.

La situación idónea es que los ingresos extra sirvan a la viuda/o para poder compensar la pérdida de los ingresos de su hogar durante un periodo de al menos 5 años, pero esa circunstancia solo ocurre en el 9% de los casos. No obstante, en una de cada cuatro situaciones, el capital recibido del seguro de Vida sirvió para compensar la pérdida de ingresos en un periodo de tiempo comprendido entre los 2 y los 4 años.