El estudio registra por primera vez desde 2012 un empeoramiento en el comportamiento de los plazos de pago. Solo el 43% de las empresas trabaja con plazos inferiores a los 60 días que trató de impulsar la Ley 15/2010 de Medidas de Lucha contra la Morosidad.

El porcentaje de empresas que trabaja por encima de los 90 días se ha reducido al 13%. Además, el 83% han tenido que aceptar plazos superiores a los deseados.