Esta es la principal conclusión de la segunda edición del estudio ‘Situación del ahorro colectivo en España. Resultados históricos de los fondos de inversión y de pensiones’, elaborado por Mercer y ESADE Business School, que ha analizado el comportamiento de los últimos diez años de 1.074 fondos.

Según este estudio, mientras que en esta década las rentabilidades netas medias de los fondos de inversión y los fondos de pen­siones Individuales han sido muy similares (un 1,4% y un 1,7% respectivamente), el diferencial de la de los fondos de pensiones de Empleo se amplió hasta un 3%, con, además, un nivel de riesgo significativamente inferior.

El estudio destaca la importancia de la decisión de cada inversor respecto a su estrategia de inversión, a la diversificación y al plazo de ésta, y al hecho de que se mantenga una clara dispersión de resultados entre los fondos de cada una de estas categorías. “Cada vez tendremos que ir tomando más y más decisiones de ahorro”, comenta Xavier Bellavista, director del Área de Inversiones de Mercer y autor del estudio. “Las diferencias de rentabilidad para niveles de riesgo similares compensan holgadamente el efecto de unas mayores o menores comisiones que cualquier inversor pudiera estar tentado de buscar, de ahí la importancia de seleccionar buenos fondos y buenas entidades gestoras”, ha señalado.

Por su parte, Carmen Ansótegui, profesora de ESADE y una de las autores del estudio, cree que la explicación a la mejor relación entre rentabilidad y riesgo de los fondos de pensiones de Empleo reside “en la existencia de mandatos de gestión, claramente definidos por parte de las Comisiones de Control, que disponen de medidas de control de riesgo y, en algunos casos, que también disponen de objetivos de rentabilidad y cuentan con retribución variable de las entidades gestoras ligada a estos objetivos”.