Es más, la situación ha empeorado respecto al ejercicio anterior, con un ratio de preparación de los españoles de 4,40 puntos (sobre un total de 10), frente a los 5,02 puntos en la edición anterior del informe. La media mundial queda en 4,89 puntos, habiendo bajado dicho ratio en todos los países encuestados. España y Países Bajos son lo que presentan los descensos más importantes en este índice.

El 'Estudio de Preparación para la Jubilación de 2013' ha sido realizado en 12 países, con 1.000 encuestas en cada uno de ellos. La escasa preparación para la jubilación, y el desconocimiento generalizado de ella, queda patente en datos tales como que el 40% de los encuestados españoles desconoce si está en el camino correcto para alcanzar el ahorro suficiente para la jubilación o que el 70% no tiene un plan alternativo en caso de no poder seguir trabajando una vez alcance la edad de jubilación. Igualmente, un 54% dice no tener un plan por escrito para su jubilación.

Para Jaime Kirkpatrick, CEO de AEGON ESPAÑA, la cuestión del “ahorro recurrente en el tiempo es fundamental”. Es cierto, reconoce, que la renta disponible de las familias está muy presionada en la coyuntura actual. Hay gente sin capacidad de ahorro, pero hay también mucha otra que sí la tiene. La cuestión clave es a lo que se dedica su renta, y esa decisión debe ser lo más “educada” posible, con información, poniendo el debate de las pensiones sobre la mesa e incidiendo en los más jóvenes, para que tengan más capacidad de reacción.

“España –comenta Kirkpatrick- es un mercado con un enorme potencial. Es un país que debe dejar de endeudarse y dar el paso hacia el ahorro”. “La preparación para la jubilación –añade- implica fijar metas sobre el estilo de vida, necesidad de ingresos y soporte familiar, además de definir un claro camino para lograrlo”.

UNA VIDA LABORAL MÁS LARGA

En este punto, el estudio de la aseguradora confirma la concienciación creciente en la sociedad de que las generaciones futuras se jubilarán peor (como indica un 72% de los encuestados). Son los jóvenes (18-24 años) el tramo de edad en el que se dan los porcentajes más altos, que creen que tendrán que dar más de lo que van a recibir.  Además, siete de cada diez encuestados espera menos beneficios del Gobierno cuando se jubile.

Kirkpatrick destaca que, pese a que el retraso de la edad de jubilación sigue generando rechazo entre los encuestados (el 48% así lo indica), hay al mismo tiempo un reconocimiento “latente” de que se tienen que adoptar medidas. Hay un 24% de los españoles que acepta jubilarse más tarde, salvo en el caso de trabajos con riesgos y que requieran esfuerzo físico, y otro 12% estima que habría que aumentar la edad con límites. Y un dato revelador: un 41% de los españoles cree que tendrá que trabajar más tiempo debido a la crisis financiera para conseguir los ingresos necesarios para su jubilación. “Los gobiernos y empresas pueden ayudar a los trabajadores facilitando una vida profesional más larga, ofreciendo distintas posibilidades para una retirada gradual y beneficios que puedan protegerlos financieramente en caso de que no puedan trabajar”, comenta.

"A LAS ASEGURADORAS NOS TOCA HACER UN TRABAJO BÁSICO PARA QUE LA GENTE AHORRE"

El estudio también pone de manifiesto que los españoles son ahora más precavidos a la hora de arriesgar sus ahorros. El 48% de los encuestados prevé que correrá menos riesgos cuando se trate de ahorrar para la jubilación y un 35% apuesta por productos que ofrezcan mayor protección contra la volatilidad de los mercados. “Las garantías para la inversión y la protección de los ingresos son los aspectos más valorados. Se busca tranquilidad, seguridad y prudencia”, remarca Kirkpatrick.

El directivo defiende, en este sentido, que los aseguradores “no debemos buscar productos complejos”. “Nos toca hace un trabajo básico para que la gente ahorre. El actual entorno de tipos de interés bajos penaliza el ahorro. La rentabilidad del ahorro no va a ser un 'gancho' y hay que buscar otros argumentos de venta”, detalla. Desde las entidades, añade, “queremos ayudar a la gente a tener vocación por el ahorro para jubilación”, y para ello hay que hacerle ver las diferencias entre lo que es ahorro finalista y lo que es inversión.

El sector de Vida, concluye el responsable de la aseguradora, está muy marcado por la bancaseguros y, por lo tanto, es un mercado con un alto componente de inversión, más que de ahorro. “Para el desarrollo del mercado hay que volver a las bases del ahorro. Hay que ayudar a las personas a entender sus necesidades de ahorrar y darle los servicios adecuados”, indica.