El día a día de los seguros, y en particular todo lo relativo a los siniestros, genera una serie de situaciones que, según advierte arpem.com en su último informe mensual, a menudo favorecen a las compañías en detrimento de los asegurados. “Los contratos tienden a defender más a las aseguradoras que a los usuarios”, se lamenta José Luis Esteo en su artículo. Es por ello que aboga por un sistema que no perjudique, ni favorezca a las partes.
 
“Los acuerdos entre dos partes deben ser ‘ciegos’, en tanto en cuanto permita un sistema justo entre los implicados, sin perjudicar, ni favorecer”, comenta. “Si lo que se busca –añade- es un sistema más justo, algunas normas deberían cambiar”.

Centrándose en el seguro de Autos, la web enumera una serie de ejemplos concretos, relacionados con la desaparición del riesgo (ya sea por un siniestro total, un robo o la venta del vehículo), la variación del riesgo o el pago anticipado, que generan situaciones en las que “casi siempre” salen favorecidas las compañías. “A veces, hay motivos que lo justifican, a veces, no tanto”, afirma Esteo, que considera que estas situaciones pueden generar un sentimiento de inferioridad en el cliente, que puede buscar en el fraude una forma de resarcirse. “Si los usuarios observan que las aseguradoras ‘reman’ sólo para su lado, da pie a que tarde o temprano aparezca el fraude, y cada uno intente sacar ventaja”, concluye.