Comenzó recordando que los comparadores existen desde hace tiempo y que, actualmente, tienen el 65% del mercado inglés, pero, sin embargo, subrayó “no es una amenaza para los corredores profesionales, ya que no cuidan del bienestar del cliente: se han creado sobre la base de una web y cada vez que se hace un clic se gana dinero y la gente ya lo empieza a saber”. 

Asimismo aludió a la complejidad de los cuestionarios y cómo, por esta vía, “las personas pueden mentir”. En su opinión se entra en los comparadores por curiosidad y “porque no han sido bien atendidos por los corredores en el tiempo de la póliza, solo han tenido contacto con él cuando se renueva”; en este sentido, abogó por incrementar las visitas a los clientes y en ellas “transmitir optimismo”. Recordó que, para la gente joven, resultan más atractivos los comparadores, pero, en su opinión, no es así para los más mayores, que “prefieren a los corredores”. También recordó la importancia que tiene para el corredor ofrecer una buena atención en el momento del siniestro y el servicio personalizado.