El informe -realizado a partir del análisis de más de 4,2 millones de valoraciones de siniestros- atribuye este hecho a que los coches premium están cubiertos por seguros a todo riesgo prácticamente a lo largo de toda su vida, lo que garantiza su paso por taller ante cualquier incidencia, ya sea por pequeños arañazos o golpes de chapa debidos a despistes del propio conductor o por averías que se producen por el desgaste de sus componentes electrónicos y de alta tecnología.

Por otra parte, el informe de Audatex refleja cómo los vehículos generalistas acaparan mayor número de reparaciones, debido a su peso en el parque circulante.

Por segmentos, el 75% de las reparaciones realizadas tiende a concentrarse en los niveles B, C y D. De ellos, el segmento C, compuesto por los modelos más populares del mercado, acaparan lógicamente el 33%, mientras que el D, en el que se incluyen vehículos medianos, concentran el 23% de las reparaciones de siniestros.

Asimismo, mientras el 19% de las reparaciones que pasan por el taller procede de vehículos más pequeños, las berlinas caras más potentes y los deportivos -con menor presencia en carretera- representan el 1% y 2% de las reparaciones, respectivamente.

“La cobertura del seguro es clave a la hora de entender el historial de reparaciones de siniestros de un vehículo”, comenta el responsable de Ventas, Fabricantes y Asociaciones de Audatex, José Luis Gata. “Con la crisis, muchos automovilistas han rebajado sus pólizas de todo riesgo a terceros o con franquicia, limitando así sus pasos al taller; sin embargo, este hecho no se detecta tanto en los conductores de vehículos de alta gama que, conscientes del valor y estatus de su vehículo, siempre impecable y a punto, tienden a mantener el seguro a todo riesgo a lo largo de toda su vida útil”.