Tres clínicas de Quito, una de Santo Domingo y otra de Guayaquil, encabezan la lista de las prestadoras de salud que recibieron el mayor número de aportes económicos por parte del Fonsat, desde que el SOAT entró en vigencia en el país: Clínica Cotocollao (1,1 millones de dólares), Clínica Villaflora (849.313 dólares) y Hospital Vozandes (817.027 dólares); Gruhclisan (596.715 dólares); y Hospital Alcívar (542.544 dólares), respectivamente, según informa el diario del país ‘El Telégrafo’. Sin embargo, entre las cinco clínicas se generaron también valores objetados por aproximadamente 496.000 dólares, entre 2010 y 2011. El motivo de las objeciones son los pagos injustificados en el “Tarifario de Honorarios Médicos del SOAT para los Servicios de Salud Públicos y Privados”, según Vienaseg, la empresa de auditoría médica contratada por el SOAT.

Nelson Rodríguez, gerente de Vienaseg, indicó que su labor es garantizar el cobro de acuerdo a lo estipulado en el tarifario único del Ministerio de Salud y en el Decreto Ejecutivo 1767, cuando se trata de indemnizaciones por incapacidad o muerte. “Somos ajustadores de siniestros. Tenemos 25 años de experiencia en auditoría médica. Cuando se observan irregularidades o cobros no vinculados con la atención médica del SOAT, procedemos a realizar los descuentos de forma técnica”, explicó Rodríguez.

No obstante, los representantes de las clínicas privadas han protestado por una presunta discrecionalidad en el manejo de la auditoría médica para objetar valores. Virginia León, representante de la Clínica Cotocollao, indicó que el procedimiento se torna subjetivo. “Hay facturas que nos han rechazado totalmente. En ocasiones no podemos facturar por errores de procedimiento del SOAT, por ejemplo, se equivocan de número de chasis de un vehículo. A nosotros lo que nos interesa es salvar vidas y no un negocio comercial”, afirmó.

Guillermo Martínez, representante de la Clínica Panamericana, dijo que, muchas veces, los valores objetados son incongruentes con la realidad médica. “Enviamos una factura de 150 dólares y se nos pagan 6 dólares. Cuando la atención médica es amplia e implica la estabilización de un paciente facturamos 1.100 dólares, por ejemplo, pero lo que cobramos no supera los 450 dólares. Tenemos un descontento general”, anotó.

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