Los representantes de los bancos consideran que la resolución no involucra directamente la protección a las cuentas de sus clientes, sino a la seguridad contra robos masivos que afecten a las entidades, tal y como se hace eco ‘El Universo’. Hasta abril, los delitos informáticos perjudicaron a 885 usuarios del sistema financiero, según estadísticas nacionales de la Fiscalía. El año antes, la cifra llegó a 2.900 denuncias, un 163,88% más que en el 2010.

La resolución de la Junta Bancaria establece que “las instituciones financieras contratarán anualmente con las compañías de seguro, coberturas que aseguren a la entidad contra fraudes generados a través de su tecnología de la información, sistemas electrónicos, sistemas telemáticos, entre otras”.

El documento pretende reafirmar la medida interinstitucional 001-FGE-SBS- 2011 (21 de marzo del 2011), en la que se ordenó a los bancos restituir parcial o completamente el dinero que los usuarios perdieron por delitos informáticos desde el 1 de enero del 2010 hasta la fecha de publicación de esa medida. Sin embargo, explica que, en caso de que la medida sea considerada ambigua, la Superintendencia tiene que definir su alcance.

César Robalino, representante de la Asociación de Bancos Privados, indica que los bancos tienen una póliza global que incluye delitos informáticos que puedan afectar a la entidad y creen que eso es suficiente, “a menos que la autoridad diga que no es suficiente (...), porque uno no puede pagarle por descuido de los clientes”.

Por su parte, Francisco Miño, vicepresidente de Marketing de Banco Pichincha, asegura que la entidad tiene una póliza para delito informático y cibercrimen. “Esa cobertura está enfocada a cubrir eventos de gran materialidad que podrían atentar contra la estabilidad de las instituciones”, dice. Para el caso de los usuarios, afirma que “no es posible contratar (seguros) por cada cuenta o cliente del banco; el cliente puede acceder a este tipo de seguros de manera voluntaria para cubrir total o parcialmente estos riesgos (…)”. Según cifras del mismo banco, este año el monto de fraudes ha crecido el 25% con relación al 2011.