“Desde la perspectiva de Consejeros y Directivos, la exposición de ataques cibernéticos y de protección de datos en general ha pasado a ocupar un lugar destacado. El impacto en las pólizas es evidente, y las reclamaciones pueden venir tanto de clientes que sufren la violación de sus datos, de terceros que se pueden ver perjudicados debido a una interrupción del servicio o de accionistas que reclaman, al ver que la acción cae debido al daño reputacional”, ha destacado Fernando Vega, director de Líneas Financieras de QBE ESPAÑA. En su opinión, “es previsible que las multas y sanciones de los reguladores se incrementen de forma importante contra la Sociedad y, por este motivo, es fundamental valorar los controles y sistemas de seguridad a la hora de gestionar estos nuevos riesgos que tienen un componente disruptivo”.

El segundo aspecto que preocupa, así lo reconocen el 29,6% de ellos, es el relativo a temas de competencia y rentabilidad, fundamental para la sostenibilidad del negocio, y a la aplicación del Reglamento General de Protección de Datos, que es considerado como un tema muy relevante por el 21,2% de los ejecutivos españoles.