[David Leonor]

P.- Tras registrar una cifra histórica de siniestralidad en 2012, ¿cómo está siendo el impacto de la meteorología en el Seguro Agrario en lo que va de año?

Ignacio Machetti.- Desde el punto de vista de la siniestralidad, todo indica que 2013 podría ser más benévolo que el año anterior. Aunque en el primer cuatrimestre se han registrado eventos de importancia, entre los que destacaría inundaciones en el norte de la Península, con daños en los cultivos más asegurados (cereal, frutas y hortalizas), temporales de lluvia y viento en el Levante y Andalucía, que han afectado a los cítricos, y heladas y falta de cuajado también en el arco mediterráneo, con afección en frutales sobre todo, la estimación de las indemnizaciones hasta abril rondaría los 150 millones, que es bastante inferior a las del mismo período de 2012. Aún queda mucho riesgo por delante, pero estamos mejor que hace un año, pues, por de pronto, la pluviosidad, clave en primavera, ha sido mucho más generosa.

P.- Con los datos hasta ahora disponibles, ¿qué estimación se puede esperar para el Seguro Agrario en el conjunto del año? ¿Estará en la línea de 2012?

Ignacio Machetti.- No hay duda de que la contratación se verá afectada por las severas restricciones presupuestarias públicas para 2013-2014, tanto en la Administración central como en las autonómicas. Hay que considerar que el incremento en el coste del seguro a consecuencia de la disminución de las subvenciones a las primas estará, en términos generales, entre el 30% y el 75% para el agricultor, y entre el 15% y el 35% para el ganadero (cobertura de accidentes), y aún tendrá mayor incidencia en los seguros de retirada de animales muertos en la explotación, en los que, para determinadas especies, como porcino o aviar, el coste a cargo del ganadero podría puntualmente multiplicarse varias veces. Nuestra estimación se mueve en una pérdida de contratación de entre el 10% y el 15%.
En cuanto a siniestralidad, nuestras previsiones para el conjunto del año, que realizamos mensualmente, se basan en agregar a la ya registrada en los meses acumulados (de la que acabamos de hablar) una media del histórico para los restantes. En esas condiciones (obviamente no garantizadas), las estimaciones de resultado a fin de ejercicio, hechas a cierre de mayo, serían positivas. Pero no bajamos la guardia, pues, sin ir más lejos, en estos momentos, a mediados de junio, se están produciendo de nuevo importantes inundaciones en Navarra y Aragón.

P.- Pese a esta cifra histórica de siniestralidad, el cuadro de coaseguro de las entidades agrupadas en AGROSEGURO logró cerrar el ejercicio 2012 con un resultado positivo de 20,41 millones ¿Cuáles han sido las claves para lograr este excedente positivo?

Ignacio Machetti.- En un ámbito asegurador como este, caracterizado por la volatilidad de la siniestralidad, la clave está en dos aspectos con diseño específico: el reaseguro, que ha de ser potente y estable a largo plazo; y las reservas de estabilización para afrontar las pérdidas retenidas, que deben mantenerse en niveles elevados. Para lo primero, es crucial –lo ha sido este año- el papel del Consorcio de Compensación de Seguros, pues esa estabilidad no la garantiza el mercado internacional; y en cuanto a lo segundo, el impacto de 2012 ha sido tan importante que ha agotado las reservas en el grupo de riesgos más severos (el de los seguros “experimentales”), por importe de 27,92 millones de euros. No obstante, el comportamiento más razonable de los otros dos grupos ha permitido dotar las correspondientes reservas por un total de 13,79 millones, dejando la disminución neta en 14,13 millones.

P.- Esta elevada siniestralidad parece no haber generado entre agricultores y ganadores la necesidad de asegurarse, a la luz de vuestras propias estimaciones, que apuntan a un descenso en la suscripción, a 15 de mayo, de un 14,69% ¿Cómo esperáis cerrar el conjunto del año?

Ignacio Machetti.- Mi percepción es que los agricultores y ganaderos son tremendamente conscientes de lo necesario que es el Seguro Agrario, y cada vez más el productor lo entiende como un gasto fijo de la explotación, como lo demuestran los importantes niveles de implantación en los principales sectores productivos con riesgo relevante. Las organizaciones agrarias, cuyo papel es fundamental, no se cansan de recordarlo en todos los foros. Pero es lógico que, ante variaciones tan sensibles en el coste, la demanda sufra el impacto. Estoy seguro de que lo adverso que ha sido 2012 favorecerá una contención de ese impacto.

ADAPTACIÓN A LAS NECESIDADES

P.- ¿La caída en la contratación de Seguros Agrarios responde únicamente a la rebaja o eliminación de las subvenciones públicas?  ¿Es viable el modelo actual sin las ayudas públicas?

Ignacio Machetti.- En efecto, es la única causa. La contratación ha seguido en los últimos años una tendencia de crecimiento estable, y continuamente se están introduciendo revisiones y mejoras en las coberturas. El riesgo climatológico y epizoótico sobre las explotaciones es muy elevado, y por eso su cobertura tiene un coste importante, por lo que, rotundamente, un modelo tan amplio como el español es inviable sin el apoyo de las Administraciones Públicas. Claro que otros mercados cuentan con seguros de alcance limitado (que los aseguradores, además, contratan selectivamente), pero al final, en caso de daños excepcionales no cubiertos, los poderes públicos han de intervenir. Por eso el instrumento asegurador es la clave: permite convertir los costes en fijos, presupuestables, cofinanciados por Administración y agricultor, y además inferiores, pues la valoración profesional e inmediata de los daños en base a un contrato de seguro con normas preestablecidas los reduce. En definitiva, es la mejor alternativa a una política de ayudas catastróficas ad hoc.

P.- ¿Existe entre el sector agrario español suficiente concienciación sobre los riesgos para sus producciones y su actividad? ¿Qué se puede hacer desde AGROSEGURO y desde las entidades que lo forman? ¿Ayudan en este sentido las asociaciones sectoriales?

Ignacio Machetti.- Creo que hay una gran concienciación, y de hecho es lo que ha impulsado el sistema de Seguros Agrarios en España a lo largo de sus 35 años de historia hasta los niveles y amplitud de coberturas que tiene hoy. Pero también es muy dinámico, porque lo es la agricultura española, y por eso hay que hacer continuos esfuerzos, primero para adaptarse a las cambiantes necesidades, y luego para explicar esas adaptaciones al sector. En esto, el esfuerzo de las entidades y de sus redes de distribución es permanente. Y el papel de las organizaciones agrarias y las cooperativas es fundamental: canalizan hacia el seguro, a través de ENESA, las necesidades del agricultor y el ganadero, y luego le asesoran en la contratación, en la que incluso  intervienen en ocasiones como tomadores.

MÁXIMA AUSTERIDAD EN LOS GASTOS

P.- En este contexto de restricción presupuestaria, AGROSEGURO está llevando a cabo una serie de actuaciones para contener el gasto y que se puedan reducir así las primas. ¿Cuáles son estas medidas? ¿En cuánto estimáis que se pueden reducir las primas? ¿Qué más actuaciones planeáis realizar a futuro?

Ignacio Machetti.- Para contener las primas, el primer esfuerzo hay que hacerlo reestructurando las coberturas para priorizar los riesgos que más preocupen al agricultor en cada sector. En el diseño de los productos, sin embargo, no tenemos autonomía, pues la estrategia de las coberturas y su nivel de subvenciones es competencia de ENESA, que las concentrará en el módulo básico catastrófico, reduciéndolas en las coberturas adicionales. A partir de ahí, y por añadidura, hay que procurar ajustar los precios cuanto sea posible. En esto, las primas de riesgo están muy condicionadas por la siniestralidad, aunque aun así procuraremos exprimir el margen donde lo haya. Por lo tanto, nuestra política será de máxima austeridad en los gastos. Hemos reducido algunas tarifas, los recargos de seguridad y los gastos de comercialización, y seguiremos ajustando gastos de administración, donde tenemos preparado un plan de contingencia. Con todo, la bajada de subvenciones limitará mucho el efecto de estos esfuerzos.

P.- ¿Cómo se está desarrollando el novedoso modelo de los seguros con coberturas crecientes? ¿Qué ventajas aporta?

Ignacio Machetti.- Este nuevo sistema de gestión permite un desarrollo más fácil y eficaz de la contratación de los seguros, estructurando las coberturas de forma más ordenada y comprensible. Entre sus ventajas está posibilitar la inclusión de coberturas básicas frente a todo tipo de riesgos, ampliables a opción del asegurado mediante la contratación de módulos sucesivos; concentrar en una sola línea de seguro por sector productivo todas las garantías y opciones posibles, haciendo más comprensible el proceso de contratación; aumentar la información de la póliza y su claridad en relación con los riesgos que se suscriben; y proporcionar un trato más individualizado en la contratación, entre otras. Además, desde el punto de vista de la gestión informática permite ampliar la información que se utiliza en la gestión de los distintos seguros, con lo que proporciona mayor capacidad del sistema para desarrollos futuros.
La implantación, aunque laboriosa y compleja para las aseguradoras y también para los canales de distribución, creo que ha sido exitosa, y sin duda está entre las razones de la buena evolución de la contratación en el ejercicio 2012.