En este grupo de trabajo se estudiará la forma en que la profesión actuarial puede tener un papel más amplio a la hora de servir el interés público en relación con: solvencia de las empresas, comercialización, certificación, diseño, precios, utilidad y toxicidad de productos financieros, interés de los consumidores, efectos de nuevos productos en los mercados financieros, transparencia y equidad.

Sáez-de-Jáuregui indica que el campo de actuación de este grupo de trabajo europeo comprende cuatro factores: el relacionado con la solvencia corporativa de las empresas bancarias y de seguros y fondos de pensiones; el trato justo a los consumidores, desde la perspectiva de una fijación de precios basados en principios de equidad, y desde la perspectiva de una adecuación de los productos alineados a las necesidades del cliente; la ayuda en la educación en lo que se refiere a información preliminar que se proporciona en los contratos; y el cuarto, la ayuda en la configuración de una mayor transparencia para los clientes y consumidores.

El presidente del IAE subraya “la oportunidad de la iniciativa”, dada la cada vez más fuerte necesidad por parte de los consumidores de encontrar un marco de protección adecuado. Asimismo, apunta a “tres aspectos a destacar desde la perspectiva del actuario en relación a esta iniciativa”. En primer lugar, destaca que “se trata de un nuevo campo en el que la profesión puede ayudar y aportar, más todavía si la iniciativa proviene de Europa”. En segundo lugar, señala que es “un reto relacionado con la solvencia y la equidad”. Y en tercer lugar, “también se trata de una función social, ya que los actuarios tienen que ayudar a desarrollar la comprensión necesaria de estas cuestiones para que los agentes sociales puedan crear dentro del ordenamiento jurídico un marco de confianza más adecuado a los tiempos que vivimos, y un régimen de mayores garantías para los clientes y la sociedad en general”.

COMPARTIR