Según los datos que maneja la OCDE el coste económico de la inseguridad vial supone entre el 1% y el 3% del PIB en cada país. En el caso de México este porcentaje se situaría en el 1,43%. Además, a nivel internacional se manejan datos como que cada 3 minutos fallece un niño en las carreteras del mundo, o que los accidentes de tráfico son la principal causa de muerte en un gran número de países, incluido México, según El Economista.

En México, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en 2009 hubo más de 430.000 accidentes de tránsito en el país, de los cuales casi 6.000 finalizaron con alguna muerte.

CONSECUENCIAS SOCIALES Y ECONÓMICAS

Domínguez menciona que se requiere más esfuerzos pro parte de los gobiernos y de los organismos internacionales para atender este grave asunto. Un problema que tienen consecuencias sociales y también económicas. En primer lugar el promedio de las víctimas se sitúa en los 26 años, lo que significa perder a alguien en la etapa más productiva y si se cuenta con una esperanza de vida de 75 años perder durante más de 40 la aportación de su actividad económica.

Otro dato significativo que mencionó Domínguez es que gran parte de las víctimas son peatones o ciclistas. Además, el 78% de los fallecimientos son hombres, lo que se traduce en un problema por la dependencia económica familiar que supone. Además, según los datos de la secretaría de Salud la muerte en accidentes viales es la segunda causa de orfandad en el país.

En la ponencia también se recordó la importancia que políticas publicas pueden tener en la reducción de los accidentes. Medidas como la obligatoriedad en el uso del cinturón, controles de alcoholemia o también llevar a cabo planes de formación de cultura vial, entre otros asuntos.