"Otra cosa es si el Gobierno quiere diseñar un producto de ahorro no destinado a la jubilación", afirma hoy en una entrevista en Expansión, Pablo Antolín, jefe de la Unidad de Pensiones Privadas de la OCDE, en relación con la posibilidad de que el ahorro en fondos de pensiones se pueda rescatar cuando cumpla diez años de vida como ha decidido el Ministerio de Economía.

En el caso concreto de los sistemas de pensiones en España, para Antolín, "el problema en es que no se plantea una reforma global que incluya el sistema público y el privado como conjunto. No existe una visión integral y no parece que la vaya a haber. Además, en el terreno privado, los planes de pensiones contratados por los particulares acumulan más ahorro que el de los promovidos por las empresas para su plantilla, cuando debería ocurrir al contrario".

Hoja de ruta

En la OCD, explica el jefe de la Unidad de Pensiones Privadas del organismo, "hemos diseñado una hoja de ruta; estas medidas pasan por aplicar un sistema de inversiones por defecto, de forma que se coloque a los partícipes en estructuras de inversión protegidas contra las crisis, aunque hay que tener en cuenta que esto tendrá un impacto en la rentabilidad. Hay que recalcar que es por defecto, lo que supone que el partícipe puede elegir su inversión si se separa de esta cartera protegida, pero no hay que olvidar que hay mucha gente que no cuenta con educación financiera suficiente como para tener elementos de juicio suficientes a la hora de invertir".

Preguntado sobre qué dice la hoja de ruta de la OCDE respecto a la fiscalidad, uno de los puntos clave en el ahorro para la jubilación, afirma que "algunos países se han planteado eliminar los incentivos de los beneficios fiscales a las aportaciones a planes, pero han desistido por los problemas que generaba. En la OCDE valoramos positivamente el sistema implantado en algunos países en los que se ligan las aportaciones por parte de la empresa y del Estado (a través de la fiscalidad) a la que haga el trabajador a un plan de pensiones de empresa como ocurre en Estados Unidos y en Inglaterra. Esto permite focalizar el beneficio fiscal hacia donde se crea conveniente, por ejemplo, a las rentas bajas y medias. 

¿Y en España? "En casi todos los países se aplica el sistema vigente en España. Hay que apuntar que las ventajas fiscales son de las más bajas si se comparan con la fiscalidad del resto de los productos de ahorro de cada país de la OCDE", subraya.