El informe atribuye esta caída de la actividad reparadora a múltiples causas e indicadores, entre los que destaca el desplome de las ventas. Desde que estallara la crisis han dejado de entrar al mercado cerca de tres millones de vehículos, lo que ha acelerado la antigüedad del parque, convirtiéndolo en uno de los más viejos de Europa. En la actualidad, cerca de la mitad de los coches ronda los diez años y se prevé que en 2017, precisamente estos vehículos denominados ‘mileuristas’ alcancen los 16 millones, frente a los 4 millones de menos de cinco años.

En este sentido, Audatex  recuerda que son precisamente los vehículos más jóvenes los que dejan más ingresos a los talleres debido, por un lado, a que cuentan con sistemas electrónicos y de seguridad más sofisticados, pero también a que son los que más kilómetros recorren. Además, por lo general, el valor venal de los vehículos más antiguos no compensa el precio de la reparación, contando con coberturas de seguro menores que las de los coches más jóvenes, cuyas reparaciones acaban limitándose a las meramente imprescindibles.

Asimismo, la consultora destaca que el envejecimiento del parque es también culpable del desvío de una cuarta parte de las reparaciones que se realizan en el mercado español hacia talleres ilegales.

Por otro lado, se pone de manifiesto que aquellas reparaciones que parecen “más prescindibles” en momentos de crisis, como son los mantenimientos preventivos o las relacionadas con rasguños y golpes de chapa y pintura, son las que más están cayendo, en comparación, por ejemplo, con la actividad mecánica. De hecho, durante el pasado año el área de chapa y pintura bajó un 13,2% reportando a los talleres el 45,5% de sus ingresos, lo que supone unos 4.600 millones de euros de los algo más de 10.000 que factura el mercado de la posventa.

Según el responsable de Ventas, Fabricantes y Asociaciones de Audatex, José Luis Gata, "si bien hasta hace relativamente poco los talleres oficiales se centraban sobre todo en las reparaciones de vehículos jóvenes, ahora saben que deben volver la mirada a aquellos vehículos de mayor edad puesto que, para 2017, el 65% del parque será ‘mileurista’. Por su parte, los multimarca, que tradicionalmente recepcionaban los vehículos más antiguos, deberán ponerse las pilas para competir con el concesionario en un nicho que antes era casi feudo exclusivo suyo e incluso abrirse a la tecnología y nuevos estándares para poder dar servicio a los modelos más nuevos y sofisticados del mercado”.